El papel de las entidades fiscalizadoras superiores

mayo 17, 2017

Introducción

El año pasado, Asuntos Mundiales Canadá comunicó a los canadienses y a la comunidad mundial que el nuevo plan de desarrollo de Canadá se centraría en el apoyo a las personas más pobres y vulnerables y en el empoderamiento de las mujeres y las niñas. Desde entonces, Asuntos Mundiales Canadá ha defendido enérgicamente la necesidad de abordar el desarrollo desde una perspectiva feminista en todos sus ámbitos de actividad, desde la seguridad alimentaria y el crecimiento económico sostenible hasta la gobernanza, la salud de las madres, los lactantes y los niños, el apoyo humanitario y la paz y la seguridad. Además, en 2016, en el congreso de la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI) en Abu Dabi, el Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales, Sr. Wu Hongbo, lanzó un poderoso mensaje que significaba que las entidades fiscalizadoras superiores (EFS) – entidades públicas independientes cuyo mandato es garantizar el uso apropiado y eficaz de los fondos públicos a través de diversos medios de control – tienen un papel importante que desempeñar en la consecución de los objetivos definidos por el Programa de Desarrollo Sostenible a Horizonte 2030 de las Naciones Unidas (los Objetivos de Desarrollo Sostenible, u ODS). Estos objetivos han hecho del empoderamiento de las mujeres y las niñas una prioridad y una condición previa para el desarrollo sostenible e inclusivo.

Basándose en la declaración del Secretario General Adjunto citada anteriormente, y teniendo en cuenta que Asuntos Mundiales Canadá publicará próximamente su nueva política de ayuda internacional tras su Examen de la ayuda internacional, este libro blanco permitirá a los especialistas y a los responsables de la toma de decisiones en el ámbito del desarrollo comprender mejor la importante relación entre unas EFS eficaces y el desarrollo sostenible e inclusivo. Al hacerlo, este libro blanco subrayará la importancia de seguir invirtiendo en instituciones de gobernanza como las EFS, que son herramientas esenciales y complementarias para la mejora de la vida de las personas más vulnerables, incluidas las mujeres y las niñas, en los países menos desarrollados del mundo.

El papel de una entidad fiscalizadora superior

Desempeñando un papel importante como controladores de la responsabilidad de los gobiernos ante el público, ya que su mandato abarca casi todos los tipos de gasto gubernamental, las EFS se aseguran de que los gobiernos demuestren disciplina financiera y precisión en su rendición de cuentas, que respeten las políticas y los procedimientos y – gracias a los controles de gestión y de optimización de los recursos – que apliquen sus políticas y ofrezcan sus programas de manera eficaz.

En los sistemas parlamentarios como el de Canadá, las EFS elaboran informes destinados al público, pero también a los parlamentarios, que pueden responsabilizar a los gobiernos de cualquier transgresión o resultado insatisfactorio revelado por sus auditorías. Gracias al trabajo de Cowater en apoyo al desarrollo y a la modernización de más de 35 EFS y otras instituciones de supervisión pública, ha quedado claro que la falta de supervisión eficaz, de transparencia y de rendición de cuentas en las decisiones y las prácticas que afectan a los gastos del sector público conduce al fracaso y a la corrupción de la gobernanza; esto puede conducir fácilmente al deterioro de los sistemas de salud, de educación y de seguridad social de los que los ciudadanos en general – pero las mujeres, las niñas y las personas pobres en particular – dependen para su bienestar y su movilidad social ascendente.

Sin embargo, con la ayuda oficial al desarrollo, la comunidad internacional tiene la capacidad de disminuir la gravedad y la probabilidad de estas situaciones en su origen, estableciendo EFS más eficaces y creíbles, favorecidas por un sólido apoyo público en los países emergentes y frágiles.

A tal fin, Cowater prevé dos ámbitos particulares en los que los países donantes como Canadá pueden desempeñar un papel importante, permitiendo a los países socios aprovechar el mandato y las capacidades de sus EFS para garantizar la consecución de las prioridades principales del desarrollo internacional.

 

Implementación y supervisión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los debates de los participantes en el congreso de la INTOSAI de 2016 plantearon varias formas en que las EFS pueden contribuir significativamente a la implementación, el seguimiento y el examen de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

En primer lugar, aunque no forme parte de su mandato tradicional, las EFS pueden hacer su parte llevando a cabo controles nacionales de la implementación de los ODS y haciendo el seguimiento de su progreso. Puesto que, a finales de 2015, los gobiernos de todo el mundo aprobaron los ODS, es hora de empezar a examinar los progresos de cada país hacia la consecución de estos objetivos. A tal fin, cada EFS podría realizar controles para determinar si su gobierno está preparado para aplicar programas destinados a alcanzar los ODS. Por ejemplo, la EFS podría determinar si los objetivos son realistas en relación con los recursos que se dedican a ellos, o si el país dispone de una fuente de información fiable para recopilar datos de referencia; ya que, en el contexto del objetivo 5: Lograr la igualdad de género, cada gobierno deberá obtener datos actuales exactos sobre el acceso de las mujeres a los derechos y servicios de salud sexual y reproductiva, para poder medir posteriormente el progreso realizado desde este punto de partida. Este tipo de actividad podría contribuir en gran medida, desde el principio, al descubrimiento de fallos en la estrategia de un gobierno que intenta alcanzar los ODS, y conducir a recomendaciones de mejora.

En segundo lugar, las EFS están muy bien situadas para realizar controles de gestión que abarquen la economía, la eficacia y la eficiencia de los programas gubernamentales clave que afectan a aspectos específicos de los ODS. Los controles relacionados con los objetivos pueden aportar una comprensión profunda de los retos que representa la consecución de determinados objetivos, y contribuir a definir los tipos de políticas y estrategias propicias para obtener mejores resultados. Por ejemplo, una EFS podría ayudar a un gobierno a progresar en el ámbito del objetivo 4 (Educación de calidad) llevando a cabo un control de gestión sobre los esfuerzos desplegados por el gobierno para eliminar las disparidades entre los sexos en la educación y garantizar un acceso equitativo a todos los niveles de enseñanza y de formación profesional a las personas vulnerables, incluidas las personas con discapacidad, los pueblos indígenas y los niños en situación de vulnerabilidad. Basándose en este control, la EFS podría sugerir mejoras en el caso de políticas o estrategias faltantes o deficientes. Estas recomendaciones se presentarían al parlamento, y el gobierno en cuestión estaría obligado a presentar una respuesta formal sobre la forma en que va a tener en cuenta estas recomendaciones.

En tercer lugar, las EFS son pilares particularmente sólidos y pertinentes para la consecución del objetivo 16: Paz, justicia e instituciones eficaces. Este objetivo pretende garantizar que los países han establecido y siguen construyendo instituciones eficaces, responsables y transparentes. Este tipo de instituciones eficaces son esenciales para llevar a cabo el Programa de Desarrollo Sostenible a Horizonte 2030. En efecto, la capacidad de un gobierno de ofrecer servicios públicos sostenibles y equitativos está definida en gran parte por su capacidad de generar ingresos internos suficientes, de planificar y de ejecutar sus presupuestos de forma rápida y precisa, y de utilizar sus fondos de forma responsable y transparente. Unas EFS eficaces pueden contribuir directamente a la consecución del objetivo 16, verificando que los fondos públicos dedicados a los ODS se gastan de forma económica, eficiente y eficaz, y de conformidad con las normas y reglamentos existentes cada año.

 

Avance de la igualdad de género

Más allá del apoyo que prestan las EFS a la consecución del ODS 4 relativo a la igualdad de género, estas instituciones también están en una posición perfecta para hacer avanzar el enfoque feminista del gobierno de Canadá hacia el desarrollo, añadiendo a sus herramientas básicas controles de género además de los que se refieren a las finanzas, el cumplimiento y la gestión. Los controles de género van naturalmente de la mano con la presupuestación con perspectiva de género, que se está convirtiendo en una práctica común en el seno del gobierno de Canadá.

En resumen, los controles de género evalúan el alcance de la institucionalización de la igualdad de género en las políticas, los programas, las estructuras organizativas y los presupuestos correspondientes de los gobiernos nacionales. Las EFS pueden tomar varias medidas para determinar el compromiso de un gobierno con la igualdad de género, incluyendo:

  • controles de cumplimiento4 para establecer hasta qué punto los gobiernos cumplen los compromisos nacionales e internacionales con la igualdad de género, tales como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer;
  • controles de cumplimiento para establecer si un ministerio, un departamento o una agencia cumple las directrices de un presupuesto con perspectiva de género de un gobierno; y,
  • una perspectiva de género aplicada a un control de rendimiento, basada en los principios del análisis comparativo entre los sexos. Por ejemplo, en el marco de un control de gestión de un ministerio o de un departamento de educación, los auditores de una EFS podrían asegurarse de que se recopilan datos desglosados por sexo según la tasa de éxito para diversos grupos sociales y regiones geográficas en todos los niveles de educación. Los auditores podrían también definir los obstáculos a los que se enfrentan las niñas en relación con los niños cuando intentan acceder a la educación, y determinar si existen programas u otras medidas para paliar cualquier desequilibrio.

Tal como se ha mencionado anteriormente, los informes de control elaborados por las EFS para cada una de estas actividades son medios eficaces para garantizar que los gobiernos se atienen a sus compromisos en materia de igualdad de género, y para llegar a recomendaciones sobre las formas de mejorar las cosas en el futuro, incluyendo la justificación de los fondos presupuestarios y de los programas necesarios para lograrlo. Estos informes también proporcionan al público información importante que les permite movilizarse desde la base, a fin de asegurarse de que su gobierno respeta sus compromisos destinados a mejorar la vida de las mujeres y las niñas, de los hombres y de los niños.

 

Mirando hacia el futuro

Aunque tienen el mandato de apoyar la implementación de los ODS y de contribuir a reducir las desigualdades entre los sexos en los países en desarrollo de todo el mundo, las EFS siguen enfrentándose a algunos retos, entre los que se encuentran la falta de independencia, los recursos limitados y la incapacidad de poder realizar los tipos de control complejos descritos en el presente documento. Sin embargo, estas carencias pueden subsanarse si se ofrece a estas instituciones un apoyo eficaz para reforzar sus capacidades, gracias a programas de desarrollo bilaterales. Dada la excelente reputación mundial de su Oficina del Auditor General, Canadá está en una posición privilegiada para actuar como líder en materia de apoyo a las EFS en todo el mundo, a fin de asegurarse de que estas instituciones puedan contribuir activamente a la consecución de los ODS, al avance de la igualdad de género y a la aplicación de un enfoque feminista al desarrollo, en el marco del papel esencial que tienen que desempeñar para garantizar una gobernanza responsable y eficaz.

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